El mole tuxpeño
Pollo bañado en mole tradicional al estilo de Tuxpan, Veracruz: un sabor profundo y especiado que es casi una carta de presentación de la familia.
La nuestra empezó con una idea muy sencilla: traer un pedacito de México a Tres Cantos. Sin lujos y sin platos sofisticados. Con la comida de todos los días, la que se encuentra en los hogares, las fondas y los pequeños restaurantes de México.
Este restaurante no nació de una gran empresa ni de un plan perfecto. Nació de un sueño con sabor a México, a familia y a hogar. Los Bocoles es un proyecto de vida.
Un rinconcito mexicano sencillo, sin pretensiones, donde todo el mundo es bienvenido y donde lo importante no es impresionar, sino hacer sentir bien. Aquí no vas a encontrar lujos, pero sí comida honesta, casera y sabrosa, hecha con cariño.
No seguimos modas ni buscamos parecer lo que no somos. Queremos que vengas, que descubras, que te rías, que celebres, que te chupes los dedos y que te vayas con ganas de volver. Estamos aprendiendo cada día, pero de algo estamos seguros: sabemos atender con cariño y cocinar con el corazón.
Pollo bañado en mole tradicional al estilo de Tuxpan, Veracruz: un sabor profundo y especiado que es casi una carta de presentación de la familia.
Tortillas hechas a mano en salsa verde o roja, con cecina a la plancha, frijoles y queso fresco. Un plato muy nuestro, de la Huasteca veracruzana, para comer despacito.
Así se llama en la Huasteca el Día de Muertos. En noviembre ponemos nuestro altar en el comedor, con su arco de flores, velas, papel picado y las fotos de quienes recordamos.
Poco a poco iremos incorporando más recetas de nuestro terruño, con sabores más profundos. Esa fue la idea desde el inicio y la vamos cumpliendo paso a paso, con cariño y sin prisas.
En nuestro primer aniversario escribimos una carta de agradecimiento. Estas son algunas de sus líneas.
Los Bocoles no se ha construido únicamente con tacos, burritos, nachos, guacamole, mole tuxpeño, margaritas y aguas de fruta. Los Bocoles se ha construido gracias a las personas.
Hemos cometido errores. Hemos corregido cosas. Y seguimos aprendiendo todos los días. Pero hay algo que intentamos mantener desde el primer día: atender con respeto y cercanía, cocinar con ingredientes frescos y de temporada, servir platos generosos y hacer que cada persona se sienta bienvenida.
Hemos celebrado cumpleaños, bautizos, primeras comuniones, comidas de trabajo y aniversarios. Hemos visto a quien llegó por primera vez convertirse en habitual. Quizá con más experiencia, quizá con alguna cana más, pero seguimos siendo el mismo restaurante que abrió sus puertas lleno de ilusión.
Gina, Jacobo, Rigo, René, Dabo, Antonio y todo el equipo de Los Bocoles
La mejor forma de entender Los Bocoles es sentarse a la mesa. Te esperamos en Sector Embarcaciones 11.